OIT alerta incremento de desempleo en 2022

El director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Guy Ryder, manifestó este martes que millones de personas abandonaron el mercado laboral desde el comienzo de la pandemia y adelantó que otros 40 millones podrían hacerlo durante 2022.

El titular informó a través de la red social Twitter que la recuperación pospandémica aún muestra un déficit de 52 millones de puestos laborales con respecto a los niveles de 2019, antes del brote de Covid-19.

Refirió que estos resultados son peores al pronóstico hecho por la OIT a mediados de 2020 y dijo que revelan inequidades, como el acceso de las mujeres al empleo, que la pandemia exacerbó.

En esta línea, la semana pasada, la agencia hizo público su más reciente informe “Tendencias de las Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo 2022 de la OIT”, el cual precisa que en 2021 la tasa de empleo a nivel mundial se situó en el 55,9 por ciento (1,4 puntos por debajo del nivel de 2019).

En el documento se estima que 207 millones de personas se verían en situación de desempleo en el mundo en 2022 y que el número de horas efectivamente trabajadas se mantendría un 2 por ciento por debajo del nivel prepandemia.

Según el reporte, “las proyecciones hasta 2023 sugieren que seguirá siendo difícil conseguir la recuperación total del empleo”. 

En el texto se valora que el mercado laboral ha sido severamente dañado durante la crisis sanitaria generada por el SARS-CoV-2, y que a esta circunstancia se añade la inflación, pues el repunte de precios de productos esenciales incrementa el costo de la crisis para los trabajadores.

Respecto a inequidades señaladas con anterioridad, como la diferencia de acceso al mercado laboral entre mujeres y hombres, se asegura que esta brecha se mantendrá en 2022 (las tasas de empleo para ellas son 16 puntos inferiores a las de ellos).

Entre otros focos, la OIT también llama la atención sobre los cierres prolongados de centros educaciones debido a la situación sanitaria, y valora que estos afectarán a largo plazo el aprendizaje (en especial aquellas personas que no accedieron a clases en línea) y la formación de los jóvenes para incorporarse en el futuro al mercado laboral en plenitud de condiciones.