El informe señala que, a pesar de la desaceleración del crecimiento en China, que podría impactar la demanda de productos básicos, Chile y otros países como Perú seguirán beneficiándose de sus recursos naturales. En el caso de Perú, se anticipa un crecimiento del 2,5% impulsado por la inversión en minería, mientras que en Argentina la recuperación está siendo respaldada por ingresos provenientes de la agricultura y la minería.
La transición hacia energías más limpias y sostenibles es vista como un motor clave para el crecimiento económico de Chile, permitiéndole capitalizar la creciente demanda global de minerales esenciales para la transición energética. Sin embargo, el informe advierte que el desempeño económico de la región dependerá de una combinación de factores internos y externos, incluyendo los precios de los productos básicos y la demanda mundial.
El documento subraya la necesidad de mantener un enfoque estratégico en políticas económicas que aprovechen las oportunidades del mercado internacional, al tiempo que gestionen los desafíos asociados a la volatilidad de los precios y las fluctuaciones en la demanda global.
Con este panorama, Chile se posiciona como un actor relevante en el suministro de recursos clave para las energías verdes, mientras América Latina en general busca consolidar un crecimiento sostenido en los próximos años.
